ADIOS AL SEPTIMO DE LINEA, Obra Monumental

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Prohibida su reproducción, salvo que indiquen fuente y autor.

 

Por Jorge Arturo Flores

Si bien es cierto el público lector ha honrado, al través del tiempo, los cinco tomos de la novela histórica del escritor chileno Jorge Inostrosa (con s) Adiós al Séptimo de Línea, no lo es menos que ésta no tuvo ni ha tenido el mismo eco en los comentaristas y críticos literarios.

Por ahí circulan algunas frases despectivas que hablan de best seller y folletín.

Cuanto a best seller, en vez de constituir un denominador perjudicial se transforma en superlativo, por cuanto es la novela que ha publicado más ejemplares en Chile.

Y en lo referente a folletín, los enanos mentales se quedaron pegados en la producción del radio teatro, El Gran Teatro de la Historia, donde se dio por capítulos.

En el fondo representa cierto desdén por el triunfo conseguido.

O sea, envidia pura, de la más reprochable.

Es conveniente hacer justicia al gran novelista histórico, el mejor de Chile, por su abundante y vasta producción literaria. No olvidemos, además, que escribió otra novela gigantesca de 4 tomos denominada Los Húsares Trágicos, que relatan las peripecias y desventuras de los Hermanos Carrera y Manuel Rodríguez. Además (y lo hemos comentado en la semblanza que hicimos) hay tres tomos dedicados a Bolívar, uno a Portales, otro a la Guerra de la Confederación Peru-boliviana, un tercero, formidable, al o Corregidor de Cal y Canto y suma y sigue.

Un friso histórico realmente notable.

Recordamos las expresiones forzadas de algunos académicos , cuando el libro en comento tocaba el cielo y muchos chilenos pegaban su oído al aparato para no perder las vicisitudes del radioteatro, reconociendo que los hechos narrados ofrecían absoluta veracidad y mostrábanse sorprendidos frente al amplio conocimiento de Jorge Inostrosa.

En el fondo, reconocían la verisimilitud pretérita y, aunque no quisieron aceptarlo, el sólido manejo de la tensión dramática.

Fue realmente un suceso nacional.

ADIOS AL SEPTIMO DE LINEA (1955)

Son cinco tomos que narran las vivencias, pesares, dolor, muerte, todo lo vivido por los soldados chilenos en la Guerra del Pacifico contra Perú y Bolivia. El nombre está derivado del Regimiento Esmeralda, 7° de línea, por la curiosidad de ser un regimiento de pijes.

No olvidemos que el mejor regimiento de esa conflagración fue el destacamento Atacama.

Los tomos recorren, desde el inicio hasta el final, la guerra en comento. Es un trabajo considerable, realmente titánico y prevalece el tesón, el esfuerzo, el arte del escritor iquiqueño.

La nómina de ellos es:

• Tomo 1: La frontera en llamas, donde se narra la situación de los trabajadores chilenos en Antofagasta, bajo soberanía boliviana en la época, y la creación de ligas de defensa por parte de los obreros.
• Tomo 2: Las cruces del desierto, inicio de la campaña naval y terrestre, desde la ocupación de Antofagasta hasta la Batalla de Tarapacá.
• Tomo 3: Los infantes de bronce, desde la Batalla de Tarapacá a la toma de Lima por parte del ejército chileno.
• Tomo 4: Los batallones olvidados, el inicio de la Campaña de la Sierra y la resistencia peruana a la ocupación.
• Tomo 5: El regreso de los inmortales. Desenlace: la Batalla de Huamachuco, la firma del Tratado de Ancón, los regimientos que quedan en apoyo del nuevo gobierno peruano, y regreso a Chile en 1884.(Fuente Wikipedia)

Los tomos segundo, tercero y cuarto son los más apasionantes, dramáticos y cautivadores, en especial, por el desarrollo de los combates.

BATALLAS Y PERSONAJES VERDADEROS (CON ALGUNAS EXCEPCIONES)

Una de las singularidades de esta novela es su apego, como decíamos, a la verdad histórica. Los acontecimientos son recreados de acuerdo a la reconstitución pretérita. En eso no hay objeciones. Indudablemente lo ficcional debe imperar para dar idea de realismo, pero todo ello encasquetado en la estructura de lo que fue el desarrollo bélico.

También contiene, last but not least, personajes verdaderos y que participaron activamente. Pero como el novelista es, ante todo, un creador, añadió algunos interlocutores ficticios que fueron protagonistas de la dramaticidad y tensión del relato.

También de Wikipedia cogimos ese desglose ( comodidad nada más).

PERSONAJES PRINCIPALES
• Alberto Cobo: (Personaje aparentemente ficticio) Joven de 28 años de edad al inicio de la historia, quien viaja a Antofagasta en aquel entonces perteneciente a Bolivia a ocupar una vacante laboral en una firma minera extranjera y juntar dinero para casarse con Leonora Latorre. Con el pasar del tiempo y, enfrentado a diversas circunstancias, se enrola en el Ejército de Chile como soldado de infantería. Con el tiempo y gracias a sus intervenciones fue ascendiendo de grado. Aparentemente este personaje no existió a los niveles que se detallan en la novela, pues ni Alberto del Solar (quien en la novela es su amigo) lo nombra en su libro, ni tampoco aparece en los estudios de la geneología de la familia Cobo de Copiapó, donde si hay referencias de Clementina Cobos Valdés, quien era su hermana.
• Leonora Latorre: (Personaje Ficticio) Novia de Alberto Cobo, la que después de separarse de éste por circunstancias de la guerra, adquiere una importante participación como agente de informaciones del Gobierno chileno, siempre a cargo y protegida por “El Profesor”. En la novela desaparece al final de la Guerra sin dejar rastro. Si bien es reconocido que es un personaje ficticio, podría basarse en una mujer denominada Anita Buendia (Leonora Latorre es nombre ficticio de una espía chilena. Fue reconocida por Arturo Benavides en la sierra peruana. Nunca quiso dar el nombre ni siquiera a su nieto).(N.del Redactor) 1
• Alberto del Solar: (Personaje real) Teniente del Ejército de Chile y uno de los mejores amigos de Alberto Cobo. Famoso por su afición a las fiestas y las mujeres. Luego de la guerra es enviado a Francia como delegado y posteriormente viaja a Buenos Aires donde se radica.

• Manuel Rodríguez Ojeda: (personaje real) Hacendado que ingresa al Ejército de Chile por afán patriótico. Se le concede el grado de capitán de caballería. En la guerra conocería al amor de su vida. Según la información que se consigna en http://www.laguerradelpacifico.cl el Sargento Mayor Manuel Rodríguez Ojeda, Nació en Chillán el 10 de julio de 1847, en el seno de la familia conformada por el Sargento Mayor Manuel Rodríguez Bustamante y de la dama chillaneja Josefa Ojeda Vildosola. Su abuelo fue el Coronel de la Independencia Ambrosio María Rodríguez Erdoiza, quien fue el hermano menor del célebre guerrillero y patriota don Manuel Rodríguez Erdoiza, con el cual se le suele confundir.
• Elcira Carrasco: (Personaje aparentemente ficticio). Mujer de campo que vivió muchos años en Antofagasta (entonces territorio boliviano) hasta que se inició el conflicto. Se convertiría con el pasar de los meses en criada de Leonora Latorre y en su principal confidente. A su muerte será una civil sepultada con honores militares por su ayuda a la agente Latorre.
Rafael Torreblanca: (personaje real) Minero, profesor y mejor amigo de Alberto Cobo, al mismo tiempo prometido de su hermana Clementina. Se enrola junto a otros mineros del norte de Chile en el Ejército con el grado de teniente. Es uno de “Los Poetas del Atacama”
• Clementina Cobo: (personaje real) Hermana de Alberto y novia de Rafael Torreblanca. Pese a ser muy joven parte a la guerra como enfemera en el servicio sanitario del Ejército de Chile.
• Coronel Santiago Amengual: (personaje real) Apodado “El Manco”, comandante del Regimiento “Esmeralda” Séptimo de Línea.
• Antonio Latorre: Padre de Leonora Latorre.
• Abelardo Núñez: Encargado de los servicios secretos chilenos durante la Guerra del Pacífico, y como tal, jefe de Leonora. Le apodaban “El Profesor” (personaje real, aunque si es cierto que prestó servicios a la cancillería).
• Gaspar Acosta: (personaje aparentemente real) Ordenanza de Manuel Rodríguez; en su condición, lo secundó en todas sus aventuras.
• General Juan Buendía: (personaje real)General del ejército peruano y comandante en jefe de las fuerzas de la ” Alianza Perú-Boliviana”. Supuestamente se enamora de Leonora en Tarapacá y es quien la reconoce y colabora para su captura en Lima años después.

Para quien oyó y leyó de temprana edad, es decir, desde cuando se lanzó al aire el famoso radioteatro y posteriormente la lectura de los cinco tomos (mil veces releído), es satisfactorio comprobar cómo uno de los protagonistas predilectos para quien escribe estas líneas fue obtenido de la vida real. Hablamos de Manuel Rodríguez y su escolta. Inevitable es la asociación que surge con el Gran Guerrillero de la Independencia. Sí, hay lazos también con el héroe.

Pensábamos que era invención.

Jorge Inostrosa tiene una capacidad notable para manejar los distintos escenarios de la guerra. Aun más, posee  talento para retratar a los protagonistas. Dibuja con precisión los caracteres, desde la perspectiva humana, de jefes, ministros, personas en general. No se muerde la lengua para mostrar los ineludibles conflictos internos y las rivalidades entre civiles y militares que el fasto provocó en el gobierno y en la ciudadanía. Ante todo, la verdad y, por consiguiente, los personajes son plasmados al agua fuerte, tal cual, sin mitos ni loas desmedidas.

Es una facultad matriz.

Para condimentar el relato, agrega certeras alusiones humorísticas.

El sentimiento más hurgado en la historia de la humanidad – el amor – constituye un hilo que unce todos los libros. La relación compleja entre Alberto Cobo y Leonora Latorre es pátina que recorre todo el trayecto. Asimismo, destacan el otro, más puro y romántico, de Clementina Cobo y Rafael Torreblanca, héroe del Atacama.

Estos últimos,  personas de carne y hueso.

Leonora Latorre, muy bien pintada como agente secreta y dueña de cautivadora belleza, corre aventuras indecibles para surtir datos a su patria. Aparece Juan Buendía, el general peruano, en su vida. Al final, consciente de la pérdida de su matrimonio, deviene a los brazos de Manuel Rodríguez, que regresa con su ordenanza a Chile.

Sin ella.

El final de de la novela, con el desfile de los soldados chilenos por la Alameda, es dramático. Rodríguez y Acosta en sus cabalgaduras, los únicos sobrevivientes del Regimiento Cazadores del Desierto, contemplan la figura de Alberto Cobo, marchando adelante, con su manga de uniforme suelta.

Ambos unidos por el mismo recuerdo doloroso: Leonora.

Sean estas palabras un emocionado testimonio de gratitud hacia el preclaro escritor chileno Jorge Inostrosa, a quien tuvimos el privilegio de conocer, por las maravillosas horas que nos deparó la lectura de su enaltecida novela.

El paso del tiempo, que no es menor, ha mantenido esa admiración sin límites por toda su obra.

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Libros publicados por Jorge Inostrosa
1. Adiós al Séptimo de Línea. 5 tomos,1955
2. Bajo Las Banderas del Libertador.3 tomos.1959
3. Hidalgos del Mar, Prat y Grau.1959
4. El Corregidor de Cal y Canto.1960
5. La Justicia de los Maurelio.1961
6. El Rescatado por Dios.1962
7. Fantasmas y Retratos de la Tradición. 1963
8. Los Húsares Trágicos. 4 tomos.1965
9. Huella de Siglos.1966
10. Se las Echó el Buin.1970
11. Siempre Una Mujer.1974
12. El Ministro Portales (póstuma).1976

Texto: Jorge Arturo Flores

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HIMNO AL SÉPTIMO DE LINEA (Primero fue el Carampagne y luego el Esmeralda)

Bizarro regimiento
Llegó la hora del adiós
Que a partir juramos todos
conservaremos la tradición.

El Séptimo de Línea
Escuela y templo del valor
que marco la heroica senda de nuestra gloria
y del Honor.

Y al son vibrante de clarines
Ya marcha la tropa valiente buscando la gloria
Legión de bravos paladines
Camina forjado el acero del temple mejor.

Redoblan los tambores
Del regimiento que se va
En su son se escucha el ritmo
De nuestro propio, propio corazón. (bis)

Con pie sereno marcharemos
Al brazo el arma que entrará en acción
Sin descansar hasta lograr
Honrar con la victoria al pabellón.

La dura vida del soldado
También la vida te implora emoción
Con tal motivo debes marchar
y honrar con la victoria al pabellón.

Volverán sin ser los que partieron
Faltarán algunos que murieron
Honrará la patria a todos ellos
Para siempre, para siempre su memoria guardará.

Volverán las almas de los héroes
A jurar de nuevo a su bandera
Formarán las filas más guerreras
En gallarda nube tricolor. (bis)

Adiós al regimiento que se va
Adiós, adiós, adiós.

Letra y música de Gumercindo Ipinza y Luis Mancilla. Posteriormente José Goles efectuó arreglos.

Ver Jorge Inostrosa, el mejor novelista histórico de Chile en http://www.cronicasliterarias.wordpress.com
También Jorge Inostrosa en http://www.semblanzasliterarias.wordpress.com

Ver http://www.cronicahistorica.wordpress.com

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