Armando Ulloa, poeta maucho

Prohibida la reproducción del texto, salvo que se mencione al autor y la fuente

 

 

armandoulloa

 

 

 

Por Jorge Arturo Flores, escritor maucho.

 

He aquí otro poeta maucho olvidado. Nació en Constitución, estudió en su ciudad natal, Talca y Santiago. Se recibió como Profesor de Francés, ejerciendo la docencia en el Instituto Nacional. Posteriormente contrajo el mal de los poetas de ese período, la tuberculosis y pasó una época en Vicuña. Más tarde, retornó a sus raíces, al lugar denominado Huinganes, donde su familia poseía tierras. Allí falleció a temprana edad. Su cuerpo fue trasladado por el rio Maule hasta el puerto mayor en una caravana silenciosa y simbólica. Está sepultado en el Cementerio Católico de Constitución.

 

No publicó ningún libro en vida, pero después de muerto, manos amigas editaron una recopilación de sus poemas y publicaron el libro Poemas de la Tierra y otros poemas (1931) y otros poemas.

 

Su poesía es leda, bucólica, tranquila, taciturna. Versa sobre el campo que vivió, el río Maule, sus habitantes, ovejas, flores, estrellas, arboles, labriegos  y todo el entorno que hace idílico el paisaje natural. Fue un poeta fino, delicado en su decir, muy culto. Sus poemas transmiten melancolía, cierta tristeza y una mirada sorprendida sobre lo que lo rodea.

 

En su época fue conocido y reconocido en el mundo literario. Estamos hablando de los albores del siglo veinte, allá por el 1900. Como otros poetas de su época, la bohemia lo capturó y no puso escapar de ella.”Campos de mi heredad dormidos junto al río” es el comienzo de un bello poema y que los críticos de entonces destacaban.

 

Leamos a continuación un breve poema que trata, justamente, de lo tratado, es decir, el campo y su tendencia hacia la melancolía:

 

CROQUIS DE MI HEREDAD

 

No tiene nada el campo que sea discordante,

 

Las viñas, los cercados, el monte, los espinos,

 

Todo tiene un secreto engarce y tiene un ritmo

 

Rotundo, decisivo, único, imperturbable…

 

 

 

Tiene rasgos heroicos el rostro del paisaje

 

Con sus sauces, sus álamos, su horizonte y su rio,

 

En el fondo del cual tal vez duerme el espíritu

 

Que nutre su belleza, su emoción y su sangre.

 

 

 

La casa es una rústica casa antigua .Domina

 

Como un observatorio sobre una media falda

 

Y tiene flores y agua y tiene una avenida

 

 

 

Por donde, en los crepúsculos y en las noches tranquilas,

 

Sale mi corazón en busca de esperanza

 

Y una visión azul se prende a mi pupila.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

armandoulloa

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s