Aumenta la información y se pierde el conocimiento

Hablábamos no ha mucho sobre la paradoja que se nos presenta a diario al contar con una tecnología abundante, que nos permite maximizar nuestros logros y minimizar el esfuerzo físico. Máquinas que lo hacen todo. No obstante ello, decíamos que a los seres humanos, inmersos en este mundo tecnologizado, siempre les falta tiempo.
Es tan grande la vorágine en que vivimos que, pese a la tecnología, estamos más ocupados que antes.
Eso por un lado.
Por el otro, y siempre en el mismo predicamento, el habitante de la Tierra posee hoy acceso inimaginable a toda fuente conocimientos. Situación que antes no ocurría o era patrimonio de unos pocos. Actualmente todos aceden de una manera u otra a la fuente del saber. Para ello las redes sociales, especialmente la internet, ha cumplido a cabalidad su función.
No obstante ello, y esto nuevamente resulta paradojal, a mayor información obtenida, tenemos menos conocimiento. Ejemplos hay muchos. Sir ir m muy lejos, basta ver la pobreza intelectual de nuestros estudiantes y de los egresados de carreras universitarias. ¡Y nunca habían tenido más acceso a la información!. Véase también la ignorancia supina de la población en materias artísticas, intelectuales, religiosas, deportivas, políticas, etc. ¡Y no pueden quejarse que no existen datos específicos para cada uno de sus predilecciones!. Converse con el vecino o con cualquier persona en cualquier parte y notará la pobreza del lenguaje y la estrechez de sus horizontes intelectuales.
¿Consecuencia del sistema económico imperante hoy, que prioriza la obtención del dinero, el hedonismo, la pauperización de todo lo que huela a intelectual (es decir, seres pensantes), y facilita la superficialidad material e intelectual?.
Es muy posible.
En todo caso, el tema da para largo, queda la esperanza que aún persisten personas atareadas en mantener ciertos equilibrios intelectuales mediante el cultivo de las artes y las letras. Son los menos, pero quedan. ¿Se extinguirán algún día también?.
Todo es posible en la vida.

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