EL DAÑO VIENE DESDE MUY LEJOS

Releyendo a nuestro autor favorito, costumbre que no hemos abandonado por ningún motivo, por cuanto nos proporciona el deleite literario que tanto nos agrada, releyendo, decíamos, una de sus crónicas fechadas en el año 1970, comprobamos con sorpresa cómo algunos problemas actuales, que devastan la humanidad, poseían antigua data. Porque de 1970 a 2020 hay exactamente 50 años, o sea, medio siglo, y ha pasado de todo en el planeta: la tecnología cambió nuestras costumbres para siempre y el desarrollo ha sido inmenso, con excepción hecha del progreso mental, donde todavía parecemos trogloditas. Pues bien, en sus célebres crónicas literarias, el escritor aludía a los problemas que aquejaban el orbe: la explosión demográfica, la contaminación de los mares, el smog en las ciudades, el hervidero de las grandes metrópolis. Apuntaba un horizonte oscuro para el año 2000. Ya sabemos que el cambio de milenio trajo numerosas conjeturas apocalípticas. Él veía en esa fecha prácticamente un caos. ¿Se equivocó? Para nada. La contaminación ambiental en el territorio y los mares es considerable y acorta la vida de la flora y fauna; la utilización desmedida del agua desertifica las tierras, los nacimientos no se detienen y ya vamos en cerca de siete mil millones de personas, estando previsto que la población mundial alcance los 8.500 millones en 2030 y 9.700 millones en 2050. La pobreza continúa extendiéndose, fruto de la explosión demográfica y la vida en las ciudades es caótica y catastrófica. No, el hombre no se equivocaba en sus aprensiones y mucho tememos que, volviendo la mirada más atrás, encontraremos otras personas que también presagiaban estas calamidades. Triste espectáculo. Tristeza y rabia porque nos damos cuenta que nadie tiene o busca la solución, prefiriendo la comodidad que otorga el dinero y despreocupándose egoístamente del resto de las personas. ¿Alguna predicción para el año 2100? Con seguridad el ser humano llegará al planeta Marte mientras la Tierra comienza a resquebrajarse internamente, obligando al mundo tomar medidas draconianas donde la muerte de muchos será la esperanza de pocos.

ARTURO FLORES PINOCHET escritor 2020