EL ESCRITOR O LA CONCIENCIA DE SU ÉPOCA.

Hablaba no ha mucho el Alcalde de Peñaflor, en el tercer aniversario del Círculo de Escritores de la ciudad, sobre la importancia de los artistas en general, especialmente los autores. Y daba una razón poderosa: los literatos son testigos de su “tempo” y por consiguiente se convierten en su conciencia, indicando, al través de sus escritos, el buen o mal sendero que la comunidad coge. Eso lo habíamos leído en otra parte. Pero esta vez nos caló profundo. Claro, seguramente la primera lectura fue muy joven y no nos sensibilizó. Hoy, maduro, gastado, aunque no vencido,  y con años a cuestas, la vida se ve de otra manera y la otra manera es justamente esto,  que el escritor es testigo de su época y deviene en la conciencia. Si lo analizamos, no falta razón. Las obras de los artistas representan el reflejo de lo que está ocurriendo en el país. Para ello necesitan estar en la contingencia diaria y después plasmarlo en el papel. Allí, por medio de poemas, cuentos, novelas, ensayos, se muestra la particular visión de quien escribe para sus lectores. Para ese respaldo existen muchos libros publicados al través de la historia donde, además de la historiografía oficial,  las bellas letras han inspirado libros y han servido para mostrar los distintos rumbos que el ser humano decide agarrar en un momento. Pero, ojo, eso no significa que la pluma del autor cobre relevancia política. No, ese es otro punto. No se nos oculta que igual se perfila entrelíneas . Lo hemos dicho tantas veces. Y cuenta con nuestra abominación. Pero lo que decimos hoy es la importancia de los escritores, transformándose, repetimos, en la conciencia del momento. Una faena, sin duda, de gran relevancia.

ARTURO FLORES PINOCHET escritor 2019