EL OTRO MANUEL RODRIGUEZ

Prohibida su reproducción, salvo que se indique nombre del autor y la fuente.

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POR Jorge Arturo Flores

Los nombres, a lo largo de la historia, tienden a repetirse, en especial, cuando poseen connotación pública. Generalmente van asociados a sucesos que marcan huella y dejan rastros en la memoria colectiva.

Véase el nombre Manuel Rodríguez en la historia chilena.

Manuel Rodríguez Erdoiza, ya sabemos, es uno de los Padres de la Patria, famoso guerrillero en la Colonia, audaz combatiente, inteligente, astuto, valeroso. Su labor, a ratos inadvertida, fue relevante para el  triunfo de los patriotas contra los españoles en aras de la independencia.

Todos los chilenos conocemos sus variadas historias.

Y ocupa un lugar importante en el pretérito nacional, aunque su muerte no haya sido como el que todos esperan de un héroe: asesinado por sus propios compatriotas.

Felizmente hay excelente material a su alrededor y nunca lo olvidaremos.

Es  uno.

El otro también fue combatiente y defendió al ejército de Chile en la Guerra del Pacifico.

Se llama Manuel Rodríguez Ojeda.

Las historias no lo mencionan, sí las historiografías, especialmente Jorge Inostrosa en su monumental novela Adiós Al Séptimo de Línea.

Estudios sobre esta obra hablan de la rigurosidad de sus datos, de sus personajes de carne y hueso y los inevitables de ficción.

En nuestras tempranas lecturas, después de haber devorado varias veces los 5 tomos, creíamos que el Capitán Manuel Rodríguez y su asistente Acosta eran seres ficticios, por cuanto, como lo trata el insigne historiógrafo, da para pensar así, tomando en cuenta las innumerables aventuras que corre en el desarrollo bélico, como asimismo, sus innegables cualidades como gran explorador.

EL OTRO MANUEL RODRIGUEZ

Conozcámoslo un poco: Manuel Rodríguez Ojeda fue hijo de don Manuel Rodríguez Bustamante, quien a su vez lo fue  del coronel de la Independencia don Ambrosio Rodríguez Erdoiza, quien era hermano menor de … don Manuel Rodríguez Erdoiza, el famoso guerrillero chileno. La línea de sangre es directa con el insigne padre de la patria.

Vendría siendo sobrino nieto.

Descubrimos en la página web www.lagueradelpacifico.cl , que es muy buena,  más antecedentes sobre su actividad en el concierto bélico. Transcribamos:

A fines de diciembre de 1879 y a comienzos de enero de 1880, participó en la expedición a Hospicio y a Moquegua, acompañando al Comandante Arístides Martínez, y, luego participó en las ocupaciones de Islay, Mollendo y Ensenada. Luchó heroicamente en la batalla de Tacna el 26 de mayo de 1880, en donde personalmente y ayudado por los “Carabineros de Yungay”, transportó desde la retaguardia chilena, las cajas con municiones, para las diezmadas tropas de la 1º y 2º División, que se había quedado sin municiones a la mitad de la batalla. También participó en la toma del Morro de Arica el 7 de junio del mismo año, aunque no de manera activa, pues acompañaba a la comitiva del General Manuel Baquedano. Ascendió a Sargento Mayor Graduado el 13 de noviembre de 1880 y se le encomendó el mando del cuerpo de Exploradores del ejército, unidad que no tuvo nombramiento oficial y que actuó como tal solo en campaña. En esta calidad luchó en el combate de Pachacamac el 26 de diciembre de 1880 y durante la campaña a Lima hizo algunos reconocimientos de importancia y fue nombrado Ayudante de la 2º División, comandada por el Coronel Emilio Sotomayor. Luchó heroicamente en las batallas de Chorrillos y de Miraflores el 13 y el 15 de enero de 1881, especialmente en la primera, destacándose en el ataque al pueblo de San Juan.
Sus hazañas y aventuras le granjearon gran popularidad entre los soldados y le ganaron el apodo de “Hombre de Hierro“.(Jorge Inostrosa indica que el apodo se  lo concedió Manuel Baquedano) Ascendió a Sargento Mayor Efectivo luego de la ocupación de Lima. Fue destinado al Depósito de Reclutas y Reemplazos en Santiago, pero poco tiempo después regresó al Perú, para participar en las primeras excursiones a la Sierra. Participó en la tristemente célebre expedición del Comandante Ambrosio Letelier, teniendo serias disputas con aquel jefe, y decidió regresar a Lima a la mitad de la campaña. En 1881fue destinado como agregado al Regimiento 7º de Línea, pero durante una campaña a la Sierra, contrajo el tifus y en 1882 solicitó una licencia temporal y regresó a Chile.   

En la misma página se alude a lo que dijeron Gonzalo Bulnes y Jorge Inostrosa:

 “Vista acostumbrada al desierto porque venía de San Pedro de Atacama donde al frente de unos cuantos guerrilleros se había ocupado de vigilar las fronteras de Bolivia” señala don Gonzalo Bulnes en su magnífica obra sobre el conflicto. “Se hizo famoso en el alto mando del ejército, por su audacia, su resistencia ilimitada y las pintorescas aventuras de su ordenanza” señala por su parte el novelista Jorge Inostrosa.

En estas noticias aparece primero como Sargento Mayor Graduado y luego como Sargento Mayor Efectivo. ¿Qué grados son esos?.

El gran escritor chileno lo menciona como integrante del regimiento de caballería Cazadores del Desierto. Sin embargo, quien dirige la página web www.laguerradelpacífico.cl expresa que ese regimiento era un Batallón de Infantería creado en Quillota y que después de Tacna fue absorbido por el regimiento Lautaro. Rodríguez fue Teniente del  Cazadores a Caballo. Que lo de Cazadores del Desierto es una denominación que nunca fue oficial. Puede  y no puede. Hasta donde nos consta, Inostrosa estudió a fondo el desarrollo bélico y es difícil creer que haya equivocado el nombre. Tal vez porque Rodríguez pasó mucho tiempo en la pampa nortina  explorando y, por ende,  lo ficcionalizó.

Podría ser.

De lo que si recordamos en su relato que, al final, habla de Rodríguez y Acosta como los únicos sobrevivientes del Cazadores del Desierto. Incluso hace mención al singular uniforme que no tenía similar en el ejército. Escribimos de memoria.

También el hombre plantea dudas respecto del año en que muere el héroe chileno.

Dos interrogantes que permanecerán sin respuesta y que demuestra fehacientemente el penoso olvido al cual relegaron historiadores y autoridades chilenas a sus hijos ilustres. Un olvido, por lo demás, que con el tiempo se ha hecho tan ostensible que hoy la prensa muestra mezquinamente sólo el combate de Iquique y,  en forma cada vez más difuminada, el Combate de La Concepción. Nada más.

Curiosamente, ambas son derrotas.

El combate de Iquique también correrá la suerte de muchos, puesto que ese día su epopeya se ve eclipsada por el Mensaje Presidencial, que acapara toda la atención del país.

O sea, en un tiempo más nos olvidaremos de los acontecimientos bélicos que nos dieron gloria y de los cuales nos sentimos orgullosos.

De a poco se borrarán los rastros de un pasado irrepetible.

POST DATA

Los genes, dicen, también repiten al través de los tiempos. Y el sobrino nieto del gran guerrillero lo trasluce en su accionar. Su tío abuelo fue espía, explorador y llevó adelante acciones dignas de admiración.

Generalmente le tocó actuar en solitario.

El sobrino nieto actuó muchas veces solo  acompañado de su fiel ordenanza. Fue explorador, las ofició de espía y participó activamente en varias batallas.

¿Coincidencia?. No, “lo que se hereda no se hurta” decía mi sabia madre.

 

Ver http://www.cronicahistorica.wordpress.com

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