NICANOR PARRA :EL TEMPORAL

Prohibida su reproducción, salvo que se mencione al autor y la fuente.

 

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Por Jorge Arturo Flores

Veinte años estuvo perdido este poema largo de Nicanor Parra. Adán Méndez lo descubrió en Estados Unidos y de inmediato el poeta autorizó su publicación.

Después de 10 años de silencio, aunque poblado de trabajos, Parra da a luz un nuevo texto.

TEMPORAL

Publicado por la Universidad Diego Portales en 2014, a pocos meses del 5 de septiembre, fecha en que Nicanor Parra llegará al siglo de vida,  el nuevo ejemplar es breve, en comparación a los anteriores. Cincuenta y ocho páginas transportan 28 poemas.

¿De qué trata el nuevo trabajo?.

En 1987 hubo una inundación en Santiago que colapsó por tres dias a la capital. Fue un verdadero diluvio. ¿Las causas?. Parra ironiza con esto: “Boletín de la Secretaría General de Gobierno:”La inundación se debe exclusivamente / al exceso de agua caída / en las últimas 24 horas.”

El temporal en comento le sirve a Parra para disparar hacia varios flancos: social, político, religioso. Aparecen los españoles, por haber construidos ciudades en el valle; surgen también los mapuches, quienes “nunca tuvieron pleitos con el rio / se abanicaban con los terremotos /porque sus rucas eran asísmicas”;  los gobernadores de turno: “ hasta cuando Señor, hasta cuando / por qué no llaman un ingeniero civil / los milicos no tienen idea; la contingencia: “falta ropa de cama /sobran enfermos”; el tema del que pocos hablan, aunque era sotto voce: “A la tortura sórdida de la tierra / se suma ahora la tortura del cielo”;guiños a la religión: “ Ahora sí que sé / que es el diluvio universal / antes yo me reía de la Biblia” o “Nada se pierde con rezar un credo”; el matiz específicamente político: “No se dejen engrupir por los comunistas / ustedes saben que esos son capaces / de aprovecharse del dolor ajeno /para sacar dividendos políticos”; sugerencias para remediar la catástrofe: “ el hablante lirico de este poema / recomienda comunicarse / con el fantasma del Corregidor / Él es un entendido en la materia /sus construcciones no se caen solas” ; “Hagan un machitún, una mesa redonda, un sahumerio no andaría nada de mal / una víctima al Dios del Romadizo”, etc.

Es tan caótica la situación que el antipoeta descubre, burla burlando, imágenes increíbles, como por ejemplo esa avioneta amarrada a un sauce para que no se la lleve la corriente o  el terror de un  teléfono pensando en  suicidarse.

Algunos dicen que es el eslabón perdido entre el Cristo de Elqui y Los Discursos de Sobremesa.

Mmm…

Se advierte con fuerza, claro está,   que el modo discursivo, aunque a veces impersonal y sin la voz del hablante lírico, comienza a notarse con decisión y por ahí puede devenir la teoría del famoso eslabón. Parra manifestó siempre su intención de hablar en el lenguaje de la tribu, es decir, como la gente habla, asunto  complicado. Lo logra muchas veces, repetidas veces. Acá también lo consigue.

Por ello su mérito, su gran mérito y el éxito que ha tenido en su vida literaria.

Así como La figura del Cristo de Elqui le sirvió para disfrazar el discurso durante los tiempos dictatoriales,  también con Temporal aprovecha la oportunidad para hacer lo mismo. ¿Cuál es la diferencia con los otros francotiradores?. La soberanía del talento para expresarlo con arte, sin caer en lo panfletario y señalando lo mismo que otros pensaban, pero no podían comentar.

He ahí un hallazgo.

 

BREVE CONCLUSIÓN

En sustancia, estamos frente a un libro breve, ágil, liviano como plumas al aire, aunque con hondura contextual suficiente para que lo entiendan hasta los estultos; provisto del sólido manejo del “lenguaje de la tribu” por parte del celebrado anti poeta;  con reflexiones sobre un tema aparentemente baladí, pero que sirve como pre texto para apuntar los dardos hacia una situación anormal, en términos democráticos y donde no salvan los integrantes de los poderes fácticos. Hay mirada a la historia, a los conquistadores y habitantes del valle de Huelen, como asimismo, ironías frente a la incapacidad de los gobernantes de turno, incluyendo dudas sobre su entendimiento, llámese comprensión intelectual.

El final, es decir, los últimos 3 versos, condensan un poco la independencia ideológica del poeta, aunque el último verso es sobrecogedor.

Buen regalo adelantado del mejor poeta chileno vivo en vísperas de su cumpleaños número cien.

Que sean muchos más.                                                             

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