LOS HÉROES DE HISTORIETAS

Tanta pandemia, tanta muerte, tanta oscuridad. Veamos una arista un tanto grata. Los que ya peinan canas vivieron una infancia y parte de la adolescencia acompañados, casi siempre, de revistas, dentro de las cuales encontrábamos los antiguos “monitos animados”, hoy llamados “comics”. Se distinguían porque estaban bien hechos y los dibujos eran bellos, no como los esperpénticos de ahora, los cuales huyeron de la belleza con evidente recelo. En esas revistas de historietas recordamos, y lo deben recordar los de pelo albo y teñidos, a Tarzán, Batman, Flash, Superman, La Linterna Verde, Simbad el marino, etc. Héroes que siempre vencían a los malosos, no descansaban ni tenían muchas dudas. Realmente como lo sueña un infante. Héroes poderosos, capaces de arrostrar todas las dificultades que se le presentaren. ¿A qué vamos? Hoy, muchas de las películas están basadas en esos monitos animados o sagas o comics. Mejor elaboradas sin duda, entretenidísimas, con efectos especiales simplemente maravillosos, que aumentan el entusiasmo por esos superhéroes. Sin embargo, existe algo que nos defrauda. Los héroes no son héroes, sino seres humanizados. Y, por consiguiente, aman, sufren, los golpean, los arrojan al suelo  con facilidad, los avergüenzan. Esto es igual que las películas de lucha libre. El bueno pierde de entrada, se las sufre toda y, luego, al final, se repone y vence al malo. En los filmes de Batman, Superman, James Bond, etc. se nota este cambio y ya no son los poderosos con que soñábamos. “Les sacan la cresta”. Y como en la lucha libre, al final vencen. Están cambiados. No pues, esa no es la idea. Para ver humanos estamos hasta el cogote. Nos interesa el sueño, la irrealidad, lo diferente. Nos agrada el superhéroe que  domina con desenvoltura, que no recibe golpes, que los esquiva a todos, que les “saca la mugre” a los maleantes. Eso es ser héroe, no estos remedos. Han surgido otros humanos fuertes, a quienes nadie vence y siempre gana. Recordemos Rambo, aunque igual por ahí le infligen heridas. Para que hablar de James Bond. Hasta lo torturan. Un héroe ficticio, que tiene inmensa popularidad, no puede ser torturado ni menos apresado. Lo empequeñece. Hay una saga de 4 películas con un protagonista que prácticamente nadie  lo toca, “los hace lesos”, es imperturbable y sumamente inteligente. Ahí estamos bien. Es la saga de Jason Bourne con Matt Damon. La hemos visto varias veces. Como toda película yanqui tiene su caída sentimental, pero el 99% es acción pura, con escenas notables y donde el protagonista gana, vence a los facinerosos. También hemos disfrutado con algunos filmes donde, por fin, las mujeres son protagonistas. Son muy buenas. No se caen ni lloran ni solicitan ayudan. Se las arreglan solas, “secas para los combos” y vencen. Son frías, duras e inteligentes. Nos encantan. Esos son héroes, no los Batman, James Bond y Superman de ahora. Debiluchos.

ARTURO FLORES PINOCHET escritor 2020