ME LA COMÍ

Son expresiones cotidianas, especialmente entre los jóvenes. Una vez nuestro hijo nos contó que lo había pasado “la raja” en un “carrete”. Y que conoció a una chica preciosa. “Me la comí”, papá. Era linda. Nosotros, seres pertenecientes a otra generación (galaxia del 60) quedamos sorprendidos la primera vez. “Me la comí”, “se la está comiendo” eran expresiones que se conversaban entre amigos cuando uno había logrado tener relaciones sexuales con una muchacha. No sabemos cómo se expresaban las chiquillas frente a este esquema.  Entonces, cuando escuchamos “me la comí”, la asociamos de inmediato con fornicar. Le preguntamos ¿cómo, ahí, en la fiesta? Si poh, donde va ser, en el comedor. ¿Delante de todos? inquirimos ingenuamente. Pero, papá, para qué íbamos a escondernos (nosotros nos escondíamos para cometer esas bellas maldades). Ahí, de pie, en el sofá, en la cocina, donde nos encontráramos, afuera, fumando un cigarro (difícil tener sexo fumando al mismo tiempo. Eso es después, pensábamos inocentemente). Ah, qué bien, decíamos, hijo de tigre tenía que salir rayado, pero no concebíamos hacer el amor en público, en todas partes, sofá, cocina, patio,  con gente mirando. Salvo actores porno. No, eso costaba entender. En nuestra época fueron los hippies los que instauraron tan lindo predicamento. Cuando el hijo captó que no estábamos entendiendo, nos dijo ¿algo no te queda claro? Si, lo que ocurre que en mis tiempos “me la comí” era simplemente llevarla a la cama, pues, no, no, a la cama no, porque antes era muy difícil, en cualquier parte, entonces, bajo un árbol, en las rocas, en la caseta del perro, etc. Jajajaja se reía el primogénito. Ahí captamos que algunas expresiones de nuestra época tienen distinto significado ahora. El “me la comí” era para nosotros “el atraque, me la atraqué, atraqué el bote”. Es decir besos y caricias sin mayor compromiso. Y después, si te he visto no me acuerdo. Ahora, si analizamos un poco ¡Qué tiene que ver, semánticamente, una cosa con la otra, o sea, comer con el fornicio? No lo sabemos. Cosas de la juventud. También decíamos “me la pesqué o se la pescaron”. Hoy se  dice “la pesqué re poco”, ni me pescó la h…”. Tiene otra connotación. Bueno, hay varias expresiones parecidas, pero no aburriremos al lector, en una de esas “no nos pesca”, aunque no gritaríamos si una mujer “nos come”.

ARTURO FLORES PINOCHET escritor 2020