NUEVA PALABRA PARA EL LENGUAJE INCLUSIVO: ONVRES

Que las feministas se las traen, es cierto. Que son luchadoras, es verdad. Que han mostrado la realidad femenina en manos del patriarcado y el machismo  es irredargüible. Que muestran los abusos contra las mujeres es innegable. Que, para distinguirse del resto, han inventado un lenguaje  llamado “inclusivo”, nadie lo discute, porque está ahí. Que todo ello ha provocado anticuerpos, que no todo ha sido miel sobre hojuelas, que han caído en un fundamentalismo fóbico y radical contra los hombres, no admite dudas. En lo tocante al nuevo lenguaje, que es muy pobre, hay varias palabras que pretenden quebrar el lenguaje machista. Una conocida es “todes”, es decir, además de “todas” o “todos”, buscan la tercera pata al gato para imponer sus ideas. Recientemente hemos visto algunas contestaciones de ciertas mujeres a ciertos varones, tildándolos de “onvres”. Sí, reemplaza al conocido “hombre”, pero éste tiene una particularidad que el otro, al parecer, no posee: “es la especie varonil que sigue patrones establecidos por el patriarcado y cree saber lo que una mujer necesita y debe pensar o hacer. Algunos onvres reniegan del feminismo porque creen que las mujeres son más privilegiadas que ellos”. También surge la fobia: “macho heteropatriarcal, violento, egocentrista y dominante”. Bien, no podemos negar que hay cierta originalidad en estas invenciones, aunque son pueriles. ¿Se insertará en el lenguaje coloquial, cobrará vigencia en los otros países?  El tiempo lo dirá. Pero para un simple lector o para el “onvre” de la calle estas situaciones y circunstancias deben llamarle la atención y, si no es tarado, algo aprenderá y sufrirá algunos cambios en su comportamiento. Por lo demás, hacia allá apunta el mensaje. Pensamos que nadie puede oponerse a tales deseos. Lo que sí cuenta con oposición cerrada es lo que todo fundamentalista posee en su fuero interno: fanatismo, intolerancia, descalificación, egocentrismo, furor, etc. Por mucho que tenga razón, la convivencia obligada necesita acciones que están en la vereda del frente de lo que acometen. Cuestión de simple lógica. De lo contrario, corremos el riesgo de ir derecho al desfiladero. Y esa no es la idea que tuvo Quien nos inventó, salvo que sea Lucifer.

ARTURO FLORES PINOCHET escritor 2020