OCASO DE LA ESCRITURA MANUSCRITA

Esto ya no es una irrealidad, está ocurriendo. Pruebas al canto: ¿desde cuándo no escribe a mano con lápiz BIC o grafito? ¿Desde cuándo no está frente a una hoja en blanco garrapateando letras que le sirven de recordatorio? Algunos escritores se resisten a escribir directamente en el computador. Primero al papel, “a mano” y luego la trasladan al ordenador. Tiene su ventaja. Pero la desventaja, como en esta época, es la pérdida de tiempo. Bien, decíamos que la escritura manuscrita está llegando, (si no llegó), a su fin. Hoy todos o casi todos escriben en el computador. Pocos los hacen en un papel. La juventud de hace 20 años aproximadamente, aparte del “compu”, tiene el “celu”, donde en forma vertiginosa, redactan palabras, sin hilamientos, sin estilo, pero comprensibles. Los nostálgicos de las letras, los que en su colegios aprendieron caligrafía, los que aun escriben con bolígrafo, exhalan un suspiro de desaliento y no pueden ocultar un rictus de disgusto frente a esta pérdida. La velocidad del tiempo gana terreno y arrasa con todo. Hablábamos no ha mucho sobre la desaparición del libro físico, cada días más opacado por la virtualidad. Es un hecho que podríamos sindicar como dantesco (de Dante y su Infierno). Muchos resisten, pero, a la larga y a la corta, pensamos que el mundo tecnológico ineludiblemente vencerá a los amantes del papel, arrastrando a nuestros descendientes, ya nacidos bajo la égida de lo virtual.

ARTURO FLORES PINOCHET escritor 2019