¿POR QUÉ EL RODEO NO ES UN DEPORTE?

 

Con motivo de las Fiestas Patrias afloró con bastante fuerza la reprobación al rodeo chileno. Lo que más se escuchó fue la palabra maltrato animal. Las manifestaciones con funa en algunas medialunas como asimismo las expresiones indignadas al través de las redes sociales, fueron numerosas, acallando incluso a los defensores de este mal llamado deporte. Pues bien, entre los recalcitrantes, ardorosos y acérrimos defensores del rodeo nunca surgieron razones fundadas, valederas, comprobadas que tipifican al rodeo como un deporte. Nunca las dan, sino se defienden con el verso de la tradición y costumbres. Incluso recurren al veganismo y a los vegetarianos como alternativas alimenticias, en circunstancias que el debate corre por otros rieles. ¿No están tan seguros de la verdad sobre  este singular deporte? Para dejar en claro el panorama, nos declaramos fervientes defensores de los animales maltratados por los seres humanos. Más lejos aún, estamos en contra de la caza y pesca deportivas, otra instancia que no ha sido debatida. Cazar o pescar para subsistir lamentablemente viene con la humanidad desde sus principios y en la naturaleza se da a diario. Pero otra cosa es matar o maltratar por simple placer, por una cuestión de ego. Eso no.

Dadas estas breves explicaciones, veamos por qué el rodeo, a nuestro juicio, no es un deporte.

 Los deportes fueron creados por los seres humanos para juego o competición. Entre ellos por supuesto. ¿Qué hace, entonces,  un novillo o vaca  y dos caballos en el “deporte” del rodeo? Los deportes poseen normas que son conocidas por las partes, lo cual es obvio. ¿Las conoce el vacuno? La concurrencia a los deportes es voluntaria. No se sabe de deportes obligados. ¿Se le consultó al novillo o vaca, que son parte interesada,  si acaso tenían deseos de participar en el juego “tradicional”? Los deportes, por lo general, no contemplan el maltrato físico en su desarrollo. Sin embargo, en el deporte del rodeo se aplasta brutalmente a un novillo o vaca mediante la fuerza de un caballo con su respectivo jinete en un extremo del terreno. Luego, a la vuelta, lo aplasta el otro jinete montado en el otro equino. Así no se cansan los huasos. Los deportes consideran la intervención de los partícipes en igualdad de condiciones. ¿Cuál es la igualdad en el deporte rodeo?: ¿Dos caballos y dos humanos contra un vacuno? O sea, cuatro contra uno. A ojo de buen cubero parece que no la hubiere. Súmele el peso de dos caballos y dos hombres contra un vacuno. Concluya si eso es lógico en un deporte. Decíamos que los deportes buscan entretención y, por ende,  son lúdicos. ¿Se entretiene el animal perseguido en esta instancia y es un juego para él huir de cuatro energúmenos que lo quieren aplastar contra las vallas? A simple vista no debe parecerle divertido el juego o, si se prefiere, en vez de “juego”, cámbielo por este curioso “deporte nacional”,(que rompe todas reglas deportivas) sobre el cual no fue advertido, obviamente  y, para mal de sus males, sale deteriorado…

 A la luz de lo expuesto, que es muy básico, ¿podría considerarse, entonces,  como deporte el rodeo chileno?. Sería enriquecedor sin duda que  los fanáticos del rodeo den razones, en este mismo esquema, es decir, con lógica y realidad, además de respeto, sobre lo que ellos creen que el rodeo chileno posee de deporte. Podríamos estar equivocados.

Ah, se nos olvidaba. El Campeonato Nacional del Rodeo se le conoce como “Champion de Chile” y está organizado por la Federación “Deportiva” (sic) Nacional del Rodeo Chileno. (Champion, palabra inglesa que significa campeón. ¿Qué hace una expresión foránea en el orgullosamente catalogado como deporte nacional. ¿Otra tradición o traición del lenguaje?)

La reacción ciudadana ha sido tan poderosa que algunos parlamentarios indicaron que presentarán un proyecto de ley quitándole esa categoría. Parece que por fin “les cayó la teja”. Algo es algo.

Después hablaremos de lo que  ciertas personas, aparentemente civilizadas, aunque con dos dedos de frente, discuten estentórea y extemporáneamente de “tradición”, justificando con ello la importancia y necesidad de este, repetimos, “deporte nacional”.

En el intertanto, dele vueltas a la palabra deporte y aplíquela al rodeo chileno.

ARTURO FLORES PINOCHET, escritor (2019)