SIGAMOS CON EL CORONAVIRUS: PARTE POSITIVA

Puede resultar desatinado o paradojal hablar de cosas positivas respecto de un virus que todo lo asola, pero, si le hincamos con paciencia el diente al tema no es tan absurdo. Fíjense ustedes que los gobiernos, al dictar cuarentena, obligando a los habitantes a quedarse en casa, han contribuido a que la contaminación baje ostensiblemente (los canales de Venecia volvieron a su color normal y hasta llegaron cisnes), la contaminación acústica bajó decibeles, haciendo más grato el ambiente y lo que todos reafirman: hay un reencuentro al interior de las familias. Obligados a estar juntos, hay mayor tiempo con ellos, parejas e hijos, se disfruta, aunque no se descarta, como en toda convivencia, estallidos familiares. ( Las obligaciones no siempre son bienvenidas). Se nota más respeto por las personas y se guardan las distancias. Eso es bueno y estaba olvidado. Muchos advierten que con esto el mundo, como lo conocemos, cambiará y nos volveremos más solidarios, más austeros, más empatizadores. No caeremos con facilidad en la trampa del consumismo y nos cuidaremos mejor en el futuro. Sería otro punto positivo. Aunque dudamos, no deja de ser esperanzador que así fuere.

ARTURO FLORES PINOCHET escritor 2020